miércoles, 13 de junio de 2012

Los intensivistas en defensa de la calidad sanitaria ante los recortes

Los máximos representantes de las organizaciones mundiales y europeas de Medicina Intensiva han firmado este lunes el Manifiesto de Santander, un documento en el que los intensivistas defienden la
calidad de los actos médicos frente a los recortes generados por la crisis económica. Este manifiesto representa un “punto de partida” en la estandarización de determinadas pautas en los sistemas y servicios de Medicina Intensiva en todo el mundo, así como una apuesta por la calidad y la eficiencia.
La exportación del modelo que aplica la Medicina Intensiva a otras especialidades supondría un ahorro significativo y una mejora de la eficiencia en determinadas unidades, según los intensivistas, que calculan que, solo en España, reducir la estancia en la UCI de un paciente puede llegar a ahorrar hasta 1.600 euros por día de hospitalización. Para Edgar Jiménez, presidente de la Federación Mundial de Sociedades de Medicina Intensiva y Crítica, la presencia constante de un intensivista en las UCI es “vital” para asegurar la coste-eficiencia porque, a pesar de que las camas de UCI representan entre el 5 y el 10 por ciento del total de plazas del hospital, suponen entre el 30 y el 40 por ciento del coste total del centro.
“Los intensivistas somos, en cierto modo, gestores, de equipos y de recursos, la eficiencia y la calidad son irrenunciables en nuestra especialidad”, explica José Cuñat, presidente de la Sociedad Española
de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que celebra estos días en Santander su XLVII Congreso Nacional. “Los profesionales somos los que mejor conocemos la forma de ahorrar en el sistema” evitando que sea el enfermo crítico, el más vulnerable en este caso, el que sufra las consecuencias de los ajustes, argumenta Cuñat. “No hemos visto recortes ni en material ni en presupuestos”, admite, “pero sí lo hemos notado en los salarios, y eso nos preocupa”.
En este sentido, el Manifiesto de Santander recuerda que el manejo de las UCI por parte de los intensivistas “ha demostrado ser eficaz en la reducción de la morbilidad y la mortalidad, eficiente en la reducción del coste sanitario y capaz de garantizar, con calidad y seguridad, la atención al paciente crítico”.

 Fuente: Redacción Médica