
La falta de participación en las decisiones que se toman acerca de las pruebas diagnósticas o del tratamiento ha convertido a los enfermos críticos en menores de edad permanentes. Tanto es
ası´ que el personal sanitario se ha acostumbrado a no contar con los enfermos para casi nada y, de hecho, les niega todo derecho a la autonomıa, incluso en los casos donde podrıan ser capaces de tomar, sino todas, algún tipo de decisión. Es frecuente entre los pacientes el sentimiento de ser un objeto enfermo sobre el que se manipula y, aunque se habla con frecuencia de el, nunca se
habla con él. Este es el sentimiento de deshumanización que se vive en los hospitales españoles, que suele alcanzar su grado maximo en las unidades de cuidados intensivos.
Nosotros, preocupados por este tema, llevamos a cabo un estudio en nuestra UCI, con el fin de conocer cómo llevábamos a cabo el ejercicio de la autonomìa por parte de los enfermos crıticos conscientes y medir el grado de participación en la toma de decisiones ası como el grado de satisfacción con la información recibida.
Pueden ver este articulo publicado en la Revista Medicina Clínica: MedClin(Barc).2010;134(8):375–378
ası´ que el personal sanitario se ha acostumbrado a no contar con los enfermos para casi nada y, de hecho, les niega todo derecho a la autonomıa, incluso en los casos donde podrıan ser capaces de tomar, sino todas, algún tipo de decisión. Es frecuente entre los pacientes el sentimiento de ser un objeto enfermo sobre el que se manipula y, aunque se habla con frecuencia de el, nunca se
habla con él. Este es el sentimiento de deshumanización que se vive en los hospitales españoles, que suele alcanzar su grado maximo en las unidades de cuidados intensivos.
Nosotros, preocupados por este tema, llevamos a cabo un estudio en nuestra UCI, con el fin de conocer cómo llevábamos a cabo el ejercicio de la autonomìa por parte de los enfermos crıticos conscientes y medir el grado de participación en la toma de decisiones ası como el grado de satisfacción con la información recibida.
Pueden ver este articulo publicado en la Revista Medicina Clínica: MedClin(Barc).2010;134(8):375–378