viernes, 26 de noviembre de 2010

¿La sobrecarga de urgencias es sólo por un problema educacional?

Me hago eco de una noticia publicada recientemente en la prensa nacional donde se decía que en España, según el barómetro Sanitario de 2009, el 74 por ciento de las personas que acudieron a un servicio de urgencias de hospital lo hicieron por propia decisión, sin haber sido derivados por su médico de cabecera o desde un servicio de urgencias de primaria.
A juicio del grupo socialista del Senado, según refiere la noticia, estos datos constituyen un "importante" problema para el Sistema Nacional de Salud, por lo que ha presentado una moción en la que insta al Gobierno a poner en marcha campañas específicas de educación orientadas a fomentar en la ciudadanía un uso adecuado de los servicios sanitarios. Pedro Villagrán, portavoz socialista en materia de Sanidad, señala en la misma noticia, que el incremento del uso de las urgencias hospitalarias "se debe, en gran parte, a un aumento de los pacientes que acuden de forma inadecuada, bien por problemas banales, sociales o, simplemente, porque tienen más confianza en estos servicios que en otros alternativos".
Y antes que se debata en el Senado a mi me gustaría hacerle llegar una reflexión al señor Villagrán, porque bien que todos estamos preocupados por la situación de crisis que estamos atravesando y este problema puede ser origen de un indudable gasto económico. En lo que no estoy de acuerdo es que todo sea achacable a un problema de educación de la población, que si puede existir, aunque no creo que sea el responsable del elevado porcentaje a que se refiere la noticia. Pienso que este hecho puede estar más en relación a un problema de cansancio por parte de la población que pierde la paciencia tras estar durante meses en listas de espera quirúrgicas pendientes de intervención para problemas oncológicos, o para valoraciones cardiológicas o traumatológicas, que les tienen incapacitados física o psíquicamente.
Que sí señor que estoy de acuerdo en que hay que educar a la población, pero hay que educarlas también para que sean capaces de defender sus derechos como personas enfermas que se sienten maltratadas con nuestra sistema sanitario al no tener la suerte de muchos de poder acudir a consultas privadas para librarse de esas dudas que no les dejan vivir sobre su salud. No es de derecho que una persona tenga que esperar más de un año para que sea vista por su ginecólogo, oftalmólogo o cirujano. Por ello, señores políticos, hay que ponerse en lugar de toda esta gente que acude por miedo a los Servicios de Urgencia para que se les realice una prueba complementaria por la que llevan esperando muchos meses.
Por todo esto y teniendo en cuenta a ambas partes creo que los políticos y gestores deben también hacer un acto de reflexión sobre como se está llevando a cabo la gestión de nuestro sistema de salud que es universal, es decir atiende a todos….aunque muchos no lleguen a tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Pon tu comentario: